Publicado: 10 de Mayo de 2018

La “tortícolis congénita” es la contractura del músculo esternocleidomastoideo (ECOM) en el recién nacido. Esta patología suele apreciarse en las primeras semanas o meses de vida del lactante. El pronóstico de recuperación de esta lesión es muy favorable y cuanto más pronto se inicie la fisioterapia más rápido se obtendrán los resultados.

Causas de la tortícolis congénita

  • Parto traumático, por un sobreestiramiento del músculo.
  • Mal posición fetal.
  • Uso de Fórceps.
  • Nacimiento en posición podálica.
  • Parto de nalgas.
  • Luxación congénita de cadera (como patología asociada).
  • Plagiocefalia

Complicaciones de la tortícolis congénita

  • Dificultad para el amamantamiento
  • Asimetrías craneales.
  • Alteración en el desarrollo psicomotor
  • Alteraciones de la capacidad visual
  • Trastornos del equilibrio
  • Dolor para el estiramiento y la movilidad en los rangos articulares del cuello,  entre otras.


Tratamiento médico para la tortícolis congénita.

Inicialmente el médico indicará iniciar el tratamiento fisioterapéutico lo más pronto posible, para así lograr una recuperación exitosa. Este tratamiento vendrá acompañado por el monitoreo y la continua valoración de la evolución de la lesión, el proceso de recuperación generalmente es de un año dependiendo del diagnóstico temprano y la causa de la tortícolis congénita esta puede llevar incluso unos meses más hasta los dos años para ver una mejoría total.