Publicado: 10 de Mayo de 2019

El bruxismo consiste en el hábito involuntario de apretar los dientes e incluso rechinarlos por la noche o durante el día.
Esto lleva al progresivo desgaste de los dientes además de provocar dolores de cabeza, cervicales, hombros, oídos y mandíbula.
Esta patología tiene también componentes emocionales, por lo que desde la Fisioterapia se realiza un abordaje global de toda la musculatura implicada a nivel estructural y postural para eliminar tensiones/restricciones musculares y fasciales anómalas, mejorando así los estados de estrés y ansiedad.