Publicado: 16 de Noviembre de 2017

Desde 1998 todos los 21 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Espina Bífida. La conmemoración de esa jornada persigue recordar a la sociedad la situación y las necesidades de las personas que padecen esa malformación congénita.

¿Qué es la espina bífida? Se trata de una lesión que se origina en los primeros meses del embarazo dando lugar a una malformación congénita que consiste en la falta de cierre por la parte posterior del canal vertebral impidiendo la formación correcta y el desarrollo de las vértebras, las meninges y la médula espinal.

¿Por qué surge? Diferentes estudios relacionan los casos a un déficit de ácido fólico durante el embarazo. Desde la Federación Española de Asociaciones de Espina Bífida e Hidrocefalia destacan la importancia de tomar las dosis adecuadas de ácido fólico (siempre bajo prescripción médica) al menos durante los tres meses previos al embarazo y durante todo el periodo de gestación.

Tipos. Hay varios tipos de afecciones: la oculta, cuando no hay un daño aparte en la médula espinal, el meningocele, cuando las meninges se salen por las aberturas de las vértebras, y la más grave, el mielomeningocele. La fisioterapia está especialmente indicada en la llamada mielomeningocele. Los niños nacidos con esta malformación son operados en las primeras semanas de vida para tratar de corregir al máximo la deformidad. Tras la intervención, el tratamiento de fisioterapia comienza lo antes posible y se prolonga durante varios años. El objetivo es estimular al niño para favorecer su desarrollo evolutivo, tanto físico como psíquico, tratando de conseguir su máxima independencia.

¿Cómo actúa el fisioterapeuta? Se realiza un tratamiento postural desde el nacimiento enseñando a los padres las posturas correctas para coger, sentar y estimular al bebé. En ocasiones se emplean férulas correctoras que evitan contracturas y se ejecutan estiramientos musculares. Uno de los primeros retos es lograr que el niño consiga tener lo antes posible el control de los movimientos de la cabeza. Progresivamente se trabaja para que pueda darse la vuelta sin ayuda, gatear, etc… Todos los pasos se van dando progresivamente recurriendo a juegos que motiven al niño.

Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística recogen que en España hay 19.272 personas afectadas de espina bífida que luchan a diario por mejorar su situación sanitaria y social.

Más información en http://www.fisioastur.net/la-fisioterapia-y-la-espina-bifida/